Caracas, 28 de enero de 2026 (Prensa CNEH) – Durante la tarde de este martes, la destacada profesora Mercedes (Chela) Vargas, lideró una disertación bajo el título “Mujeres entre la guerra y la paz”, en la sede del Complejo Histórico Cultural Casa del Bicentenario. La profesora inició su intervención recordando el ataque del gobierno de Estados Unidos hacia Venezuela, suceso que tiene al pueblo venezolano bajo una lucha por la patria. Frente a este escenario, Vargas explicó que la Revolución Bolivariana, se mantiene en pie y en proceso de transformación, fundamentalmente gracias al vigoroso movimiento de las Comunas, las cuales están reformando y cimentando la soberanía nacional desde la base.
En el desarrollo de su exposición, Vargas enfatizó que la formación educativa del pueblo venezolano con especial atención a las mujeres, comenzó tras la caída del régimen de Gómez en la década de 1940, con el objetivo de educar en los valores democráticos para su defensa y ejercicio pleno.
También identificó que, uno de los principales problemas de aquella época era la dicotomía en la que se encuentra el ser humano, «entre la racionalidad y el sentimiento». Planteó, que el exceso de racionalidad tiende a alejar al individuo de la sensibilidad, mientras que en el seno de las Comunas se revive el valor esencial de la solidaridad. «Tenemos el espíritu de Bolívar y el espíritu de Chávez, con fuerza podremos derrotar la arremetida del imperio estadounidense», afirmó con contundencia.
Mercedes Vargas, hizo especial hincapié en el hecho histórico que representa la Presidencia de Delcy Rodríguez, interpretándose como la continuación fiel del legado del Comandante Hugo Chávez. Destacó el papel protagónico de la mujer en la vida comunal, afirmando que «son las que llevan la batuta en las comunas» y que gracias a la sensibilidad de las mujeres se puede «sentir nuestra patria y nuestra soberanía».
Finalmente, Vargas concluyó con una reflexión sobre la importancia fundamental de la formación femenina en la construcción de la sociedad. «Todo buen revolucionario fue bien formado por su madre. No se puede construir una sociedad sin la formación de la mujer», aseveró, señalando a la Presidenta Delcy Rodríguez como una gran inspiración que demuestra la capacidad de las mujeres para alcanzar las más altas responsabilidades.



