Caracas, 17 de marzo de 2026 (Prensa CNEH) – En una jornada que ya se inscribe con letras de oro en las páginas más gloriosas del patriotismo y la cultura popular, la República Bolivariana de Venezuela celebra el triunfo histórico de su selección nacional tras titularse campeona del Clásico Mundial de Béisbol 2026.
Un Saludo desde la Memoria Histórica:
El Centro Nacional de Estudios Históricos (CNEH) se une al júbilo nacional y extiende una calurosa felicitación a nuestra selección. Esta victoria no es sólo un logro deportivo; es una manifestación de la voluntad inquebrantable de un pueblo que, a lo largo de los siglos, ha demostrado que la unión, la disciplina y la mística son las herramientas fundamentales para alcanzar la gloria.
Relevancia Histórica y Simbólica:
Haber derrotado a la selección de Estados Unidos en la gran final, con un marcador de 3-2, trasciende las estadísticas. Desde la perspectiva de la historia insurgente, este triunfo representa la capacidad de los pueblos del Sur para medirse de igual a igual en los escenarios más exigentes del planeta. El béisbol, profundamente arraigado en nuestra identidad, es hoy el espacio donde reafirmamos nuestra soberanía cultural ante el mundo.
Ganar este campeonato significa:
- Identidad: La consolidación del «Arepa Power» como un símbolo de resistencia, alegría y hermandad.
- Excelencia: El reconocimiento a una generación de atletas que, con ética y compromiso, han puesto el nombre de la patria en lo más alto.
- Unidad Nacional: Un punto de encuentro donde el sentimiento bolivariano vibra al unísono con cada lanzamiento.
Rumbo al Olimpo: Los Ángeles 2028
Este hito significa qué además del trofeo mundial, se asegura nuestra clasificación directa a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Tras la pausa del béisbol en el ciclo olímpico anterior, Venezuela llegará a territorio estadounidense en dos años como la potencia defensora del título mundial, con la mirada firme en la conquista de la medalla de oro.
Un Triunfo en Tierras del Norte:
La relevancia de haber obtenido esta victoria precisamente en Estados Unidos posee una carga simbólica profunda. En el mismo terreno donde se originó esta disciplina, los hijos de Venezuela han demostrado una maestría técnica y una entrega inigualable. Es la narrativa de un pueblo que se crece ante las dificultades; es la demostración de que la constancia y el amor por los colores nacionales pueden superar cualquier pronóstico.
Desde el CNEH, invitamos a la juventud a ver en este triunfo un ejemplo educativo e inspirador: la historia se construye día a día con esfuerzo y con el orgullo de llevar las ocho estrellas en el pecho.
¡Venezuela Campeona! ¡Honor y Gloria a nuestros héroes del diamante!



































