Caracas, 28 de febrero de 2026 (Prensa CNEH) – En un emotivo encuentro que fusionó el análisis político con el sentir popular, se llevó a cabo el foro «El Pueblo: Sujeto Histórico de la Revolución Bolivariana».
Más que un evento académico, la jornada se convirtió en un ejercicio de memoria colectiva para honrar la valentía de quienes, hace 37 años, marcaron un antes y un después en la historia venezolana durante el Caracazo.
La sede del Centro de Estudios Simón Bolívar (CESB), en San Bernardino, fue el escenario de esta vibrante actividad que reunió a autoridades, estudiantes y representantes institucionales, todos convocados por un hilo conductor: la identidad de un pueblo que no olvida.
La rebeldía como motor de cambio
El foro contó con la reflexión de Alí Rojas Olaya, Gerente de Políticas y Memoria Histórica del CNEH.
En su intervención, Rojas Olaya alejó la historia de los libros estáticos para traerla al presente, profundizando en cómo la identidad venezolana se forja en la capacidad de transformar realidades adversas.
«Aquel 27 de febrero de 1989 no fue sólo una protesta; fue el despertar de una conciencia que se negó a ser asfixiada», se recordó durante la jornada.
El análisis subrayó que el rechazo al «paquetazo» neoliberal de la época no solo rompió las estructuras de la Cuarta República, sino que sembró la semilla de lo que hoy conocemos como la Revolución Bolivariana.
El Caracazo, visto desde la óptica actual, se reconoce como el catalizador definitivo de la base social que hoy impulsa los cambios del país.
Instituciones al servicio de la historia:
El Centro Nacional de Estudios Históricos (CNEH) desempeñó un papel fundamental en el foro, aportando el rigor documental que permite comprender estas casi cuatro décadas de lucha social con una perspectiva crítica y humana.
Por su parte, Rosario Soto, Directora Ejecutiva del CESB, reafirmó el compromiso del Estado con la formación constante. Soto destacó la importancia de espacios como la Cátedra Bolívar XXI, diseñados para que las nuevas generaciones no sólo conozcan el pensamiento bolivariano, sino que lo vivan y lo apliquen en la defensa de la soberanía nacional.
La jornada cerró con un mensaje claro: la historia no es algo que pasó, es algo que seguimos construyendo. A 37 años de aquella rebelión, el pueblo venezolano sigue siendo el protagonista indiscutible de su propio relato.














